Un movimiento de calidad es un proceso que una vez iniciado, nunca termina. Siempre tenemos que estar insatisfechos con los niveles de calidad alcanzados, porque siempre será posible mejorarlos. Debe de existir un esfuerzo continuo de mejoramiento para mantener a la organización en el nivel que se encuentra.
La constancia es necesaria porque se trata de un proceso gradual y lento, cuyos resultados son visibles en el largo plazo y porque una vez alcanzados los estándares de calidad, se deben buscar problemas que nos impiden alcanzar estándares superiores. La falta de constancia en la calidad se le llama la “enfermedad paralizante”. El liderazgo es central en todo proceso de mejoramiento de la calidad total, esta exigencia es doblemente para el director.
La calidad es un proceso constante y permanente y está presente en todas las partes del proceso, y su objetivo es mejorar los resultados de aprendizaje en todos los niños.
Una organización es un proceso porque está constituida por relaciones, las más importantes son: las relaciones con los beneficiarios y las relaciones entre quienes en ella trabajan. Es necesario cambiar el sistema, lo que significa cambiar las relaciones. La filosofía de la calidad se fija en los procesos.
La calidad no se asegura con una inspección, ésta sólo podrá constatar que la calidad está mal y decir que tan mal está. Tenemos que mejorar el proceso para esperar resultados mejorados. Uno de los procesos más importantes es el proceso del diseño. Otro de los procesos esenciales es el de la enseñanza, éste es un proceso de relaciones de maestro-alumno, alumno-alumno, y el alumno consigo mismo.
El tercer proceso central es el de la relación escuela-comunidad y maestro-padres de familia, si estas relaciones se fortalecen se pueden lograr una mayor participación de comunidad y padres de familia en el proceso educativo mismo, y no solamente en los aspectos materiales.
La filosofía de la calidad orientada en los procesos, requiere una transformación de las actitudes de las personas de quienes depende la calidad.
COMENTARIO
El contenido de este capítulo se puede relacionar con la lectura de esta misma autora, en el texto “Evaluación del aprendizaje y calidad de la educación básica”, donde nos habla acerca de las relaciones existentes dentro de la escuela, y cómo deben de ser éstas, también del papel que debe de desempeñar el director, el cual debe ser de liderazgo, y que debe existir un ambiente adecuado para propiciar el aprendizaje en todos los alumnos, lo cual se puede conocer a través de las evaluaciones que realiza la escuela, para saber en qué puntos se está fallando y cuáles son los cambios que deben realizarse para una mejora en la calidad educativa. Como lo dice la autora la evaluación no garantiza la calidad, pero si nos permite saber en qué estamos mal, y con ello realizar las acciones correctivas correspondientes antes de que sea demasiado tarde. Esto no sólo le compete al personal educativo de la escuela, sino a todos, como son alumnos, padres de familia, a la comunidad y sociedad, que uniendo esfuerzos podremos cambiar la calidad de nuestra educación, aunque parezca difícil pero no es imposible. La unión hace la fuerza.
REFERENCIA
Schmelkes, S. (1995). La calidad está en el proceso. Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 49-54). México, D.F. Secretaría de Educación Pública.
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