miércoles, 14 de diciembre de 2011

CAPÍTULO X. ALGUNAS IMPLICACIONES DE LA CALIDAD

Como ya se ha visto en los capítulos anteriores, Sylvia Schmelkes afirma que  el punto de partida de todo proceso de mejora de la calidad es cuando no se está satisfecho con algunos aspectos de la educación.

La crítica es parte constitutiva del mejoramiento de la calidad, pero debe de ser creativa, constructiva, generadora de sugerencias, y que conduzca a que todos mejoremos. Al realizar una crítica, se debe tener apertura a reconocer nuestros errores. Una crítica constructiva es una fuente de automejoramiento.

La pluralidad de puntos de vista enriquece la posibilidad de encontrar soluciones. Esto implica dos exigencias: la libertad de expresar lo que uno siente, y la actitud de respeto a las opiniones y visiones de los otros. El consenso es necesario en un proceso de mejoramiento de la calidad, se debe de llegar a él, sin perder el respeto a nuestra diversidad.

La calidad implica relevancia en los aprendizajes, lo que se considera verdaderamente relevante es la habilidad para comprender la lengua escrita y expresarse por escrito, para razonar, evaluar opciones, poner más énfasis en las habilidades que en los contenidos.

La calidad se preocupa más por la justicia que la igualdad, la primera significa dar más a los que tienen menos, y la igualdad es ofrecer lo mismo a todos.

La calidad exige creer en los alumnos, creer en que son capaces de aprender como aprenden los mejores alumnos del país. En el objetivo de lograr un buen aprendizaje se tiene como apoyo a los padres y la comunidad.

Se tiene la obligación de compartir con nuestros compañeros de trabajo, superiores y autoridades educativas, nuestros logros y las formas en que se obtuvieron. Propiciando una transformación del sistema educativo.

COMENTARIO

En este capítulo podemos ver que el trabajo en equipo dentro de la escuela es muy importante para el logro de los objetivos y alcanzar mejores estándares de aprovechamiento. Se debe conseguir una participación de todos los integrantes de forma colaborativa, donde todos aporten ideas, estrategias, soluciones e implementen  acciones en busca de la mejora de la calidad en la educación, donde se realicen críticas, pero éstas deben ser constructivas y no destructivas, esto con la finalidad de obtener una evolución en el proceso educativo. Pero para poder cambiar el sistema educativo,  debemos estar insatisfechos con nuestro desempeño y buscar alcanzar mejores estándares y sobre todo para que estos cambios sean permanentes debemos ser constantes, porque cuando se toma la decisión de iniciar un proceso de mejora en la calidad educativa ya no hay vuelta atrás. Estos temas han sido abordados en clase.

La participación en equipo ayuda a encontrar las mejores soluciones, pero éstas deben realizarse desde el aula y dentro de la escuela, porque como hemos visto cada escuela es diferente, a pesar de que se encuentren en una misma región, zona, estado y municipio. También debemos tener una actitud de disposición ya que en la educación los beneficiarios somos todos.  Los grandes cambios surgen de pequeños cambios.





REFERENCIA

Schmelkes, S. (1995).  Las implicaciones de la calidad. Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp.117-125). México, D.F. Secretaría de Educación Pública.

CAPÍTULO IX. LA CALIDAD NECESITA LA PARTICIPACIÓN DE LA COMUNIDAD

Sylvia Schmelkes nos menciona que los padres de familia son uno de los beneficiarios más  importantes de la labor  de la escuela. La educación básica no puede lograr  la calidad si no hay una participación activa de los padres de familia, la cual debe ser fomentada por la escuela.

Los padres de familia y la comunidad son excelentes aliados de la escuela, del director y docentes para el logro de sus objetivos, todos estos actores tienen metas en común.

Cuando se ha incorporado el servicio educativo en una comunidad, la escuela pasa a formar parte de la misma. La comunidad se hace presente en la escuela de diversas formas. Además las relaciones informales entre el personal de la escuela y los diferentes miembros de la sociedad son de suma importancia.

Las escuelas que se encuentran más vinculadas con la comunidad son las que mejores resultados de aprendizaje alcanzan. Cada escuela es distinta y tiene su propia identidad.

Una de las vías más importantes a través de  la cual la comunidad se introduce  en  la escuela son los alumnos, los cuales traen consigo la cultura comunitaria a la escuela, los problemas de la comunidad y familia, y dichos problemas se manifiestan en la escuela. La forma en que los  padres se manifiestan es a través  de: expectativas, exigencias, demandas para que la escuela sea de una forma determinada.

Algunas formas de involucrar a los padres en la escuela y en el trabajo escolar son:

1.      El trabajo desde el aula, a través de las siguientes acciones:

·         Aprovechando los conocimientos, habilidades, valores y actitudes de nuestros alumnos.

·         Involucrando a los padres de familia, y personas de la comunidad, en las tareas escolares de los hijos.

·         Hacer participar a las personas de la comunidad en la impartición de clases específicas, con base a su experiencia.

Un seguimiento cercano con los alumnos dentro del aula, se podrá detectar los apoyos específicos que se deben ofrecer, estar atentos a problemas de carácter físico y emocional. Parte del tiempo en el aula debe destinarse a que los alumnos trabajen por su propia cuenta.

2.      La creación de un ambiente familiar propicio al aprendizaje. Algunos de los temas que se deben de abordar con los padres son:

·         Nutrición.

·         Higiene.

·         Salud.

·         Conocimiento de las etapas de desarrollo del niño y sus requerimientos.

·         Conocimiento de la importancia de un ambiente familiar estable y afectuoso para el buen desarrollo de los niños.

·         Apoyos familiares en el trabajo escolar de los niños.



3.      El apoyo especial de los padres a los alumnos rezagados y/o a los que presentan problemas de aprendizaje. Muchas veces los padres que no asisten a las reuniones son padres de los niños que presentan mayores problemas de rezago escolar.

4.      Otros aspectos en los que se puede establecer relaciones entre escuela y la comunidad. Pedir a jóvenes que apoyen a los alumnos de primaria en actividades de diversos tipos. Que los padres y miembros de la comunidad  participen en eventos recreativos y culturales de la escuela.

El Consejo Técnico es el espacio para desarrollar dichas actividades, planteando una vinculación escuela-comunidad, trabajando  junto con la Asociación de Padres de Familia.

La vinculación escuela-comunidad facilita la realización del trabajo académico, y   contribuyen a establecer  un clima comunitario cordial y de colaboración.



COMENTARIO

 Este capítulo nos específica y reafirma lo que se ha venido abordando a lo largo de este libro, con ello se quiere recalcar la importancia del papel  de la comunidad y la sociedad para el logro de una verdadera calidad  educativa. Pero  el problema radica en que  los integrantes de la sociedad no creen que sea su responsabilidad participar o colaborar en la mejora de la educación, debido a  la percepción  errónea que se tiene, ya que piensan que los principales culpables del fracaso de los alumnos y malos resultados obtenidos en la evaluación son los docentes y  la escuela, que la ausencia de un progreso educativo se debe a la negligencia del gobierno;  pero estos prejuicios  que se han creado en la sociedad no es sólo su culpa, sino que también el gobierno, la escuela y docentes tienen la responsabilidad de fomentar la participación de la comunidad en el quehacer educativo, se dice que la comunidad debe participar, pero en realidad no se hace algo por fomentar dicha participación.

Nosotros como sociedad debemos de participar en la educación, ya basta de buscar culpables, y sólo ver los defectos y fallas del sistema, de echar la culpa de nuestro atraso educativo a las autoridades, pero en realidad ¿qué estamos haciendo para resolver el problema?, el juzgar no resolverá nada, y mucho menos cambiará nuestra situación, es hora de cambiar, y el cambio debe de empezar por nosotros mismos.



REFERENCIA

Schmelkes, S. (1995).  La calidad necesita la participación de la comunidad. Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp.101-116). México, D.F. Secretaría de Educación Pública.

CAPÍTULO VIII. LA PLANEACIÓN Y LA EVALUACIÓN PARA LA CALIDAD

En el proceso de mejoramiento de la calidad educativa se necesita planear, monitorear y evaluar. La búsqueda de la calidad se inicia con el reconocimiento de la existencia de un problema,  el cual puede ser de dos tipos o ambos: una preocupación por los resultados deficientes de la escuela, y el otro por los procesos deficientes de la misma.

El reconocimiento del problema puede provenir de varias fuentes. El director se involucra en el problema y genera ideas de cómo mejorar, estas ideas se tienen que convertir en planes:

Las características del plan son las siguientes:

1.      Debe elaborarse en equipo. Las personas que conducen y son responsables de los  procesos escolares, en conjunto  tienen que desarrollar el plan.

2.      Debe  comenzar por estabilizar los procesos, o por definir la estabilidad existente. Estabilizar los procesos significa descubrir qué se hace y qué se logra generalmente, y si hay personas que se encuentran fuera del sistema o que no están realizando las tareas asignadas  es necesario:

·         Precisar normas mínimas.

·         Proporcionar los elementos  para que se puedan cumplir con dichas normas.

·         Establecer sanciones claras para el incumplimiento de las normas.



3.       Diseñar los resultados deseados. Se deben definir esos resultados que se quiere alcanzar, pero deben ser metas realistas, no utópicas, ni idealistas.



4.      El plan debe de privilegiar los procesos de prevención del problema. Sólo atacando las causas se previenen los problemas, y sólo previniéndolos se resuelven de raíz. Se deben de combatir las causas   priorizando las  más importantes.



5.      El plan debe de privilegiar la disminución de las variaciones por encima de la elevación del promedio. Es más importante proponernos lograr un buen nivel en todos los alumnos, que uno excelente en sólo algunos. La educación básica es un derecho de todos, y atentaríamos contra ese derecho si favoreciéramos las variaciones.



6.      El plan requiere programas más precisos. Aquí intervienen los “círculos de calidad”, repetir en menor escala el proceso anterior, en los aspectos específicos que involucran a ciertos miembros del personal, alumnos o padres de familia.

El plan, los programas de trabajo de los equipos y círculos de calidad deben traducirse en nuevas prácticas, las cuales deben ser revisadas de forma permanente por el  propio equipo que las definió, a esta revisión continua se le conoce como  monitoreo. El monitoreo hace referencia a la actuación de las personas en sus prácticas cotidianas, y éste debe ser  un trabajo grupal.

En el proceso de monitoreo el último objetivo es la satisfacción del beneficiario, por ello es necesario fortalecer el diálogo con los beneficiarios.

Los resultados se evalúan. En educación la evaluación es una práctica común, pero ésta sin monitoreo no permite mejorar la calidad,  con esto se quiere decir que sólo es útil cuando se combina con el monitoreo. La evaluación verifica que los procesos modificados contribuyeron al logro de los mejores resultados.

Una vez obtenido los resultados esperados, es necesario estandarizar estos procesos, posteriormente  se  aplica el ciclo PHRA:

·         Planear.

·         Hacer.

·         Revisar.

·         Actuar.



COMENTARIO

Podemos confirmar  con base a este capítulo que la evaluación tiene un papel muy importante en el proceso de la mejora en la educación, pero como ya hemos visto con la misma autora, que la evaluación no hace que la educación sea de calidad, sino que nos permite saber en qué se está fallando, cuáles son los principales problemas que enfrentamos y que impiden lograr una calidad educativa. La evaluación es una herramienta que ayuda en la elaboración de políticas como hemos visto en el ProNaE, ya que ésta permite diseñar dichas políticas encaminadas a combatir y prevenir los problemas que están obstaculizando el avance de la educación en nuestro país. Pero para ello es necesario como ya se ha mencionado anteriormente la participación de todos los agentes involucrados en la tarea educativa, porque los beneficiarios no son sólo los alumnos, sino toda la sociedad.



REFERENCIA

Schmelkes, S. (1995).  La planeación y la evaluación para la calidad. Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp.89-100). México, D.F. Secretaría de Educación Pública

CAPÍTULO VII. LA CALIDAD CONDUCE AL MEJORAMIENTO CONTINUO DE LAS PERSONAS INVOLUCRADAS

Sylvia Schmelkes  afirma que cuando supervisión y gestión no se conciben como funciones de apoyo al buen desempeño del trabajo, los trabajadores pierden el interés por hacer bien las cosas. Cuando una persona se siente importante en un trabajo, es porque está orgullosa de su trabajo y puede colaborar en mejorar la calidad de su organización.

El problema de calidad no reside en los docentes, sino en el sistema con el que opera la escuela, pero la solución si depende del equipo de docentes, cuando éste es encabezado por su director en la tarea de modificar el sistema y  mejorar los procesos. La filosofía de la calidad se orienta a las personas y  es dirigida a sus esfuerzos.

La calidad de las personas es la primera preocupación de la filosofía de la calidad. Para producir mejores sistemas se debe producir personas de mejor calidad, pero muchas veces los planificadores le dan más importancia a las cosas que a las personas.

 La filosofía de la calidad se basa en la convicción del deseo de las personas por lograr la calidad y  el valor.
 En el proceso de desarrollo integral de las personas, lo más importante son sus valores. El equipo de docentes propone espacios para que los alumnos y su familia, vivan  los valores siguientes:

1.      Identidad. Como docentes nos reconocemos parte de una escuela cuando sentimos que en parte es nuestra creación, y la identidad profesional es cuando desarrollamos nuestras capacidades. La identidad está cimentada en  el respeto y la dignidad. Para lograr la identidad deben existir tres tipos de oportunidades:

·         La participación creativa.

·         La diversidad.

·         La autoestima.

2.      La libertad, la responsabilidad y el respeto al bien común. La libertad es el derecho a elegir, conociendo las consecuencias de nuestra elección y haciéndonos responsables de ellas.  La escuela debe propiciar un proceso de definición colectiva y participada de las normas de convivencia.

3.      La equidad y la justicia. En la calidad es más importante disminuir las variaciones que mejorar los promedios. La equidad es brindar oportunidades iguales a todos, y la justicia consiste en dar más a quien lo necesita.

4.      La solidaridad y el compromiso. La calidad es un proceso en el que participamos todos. La solidaridad tiene que ver con la identidad colectiva y con manifestaciones de voluntad de apoyar a quienes lo necesitan. Entonces la escuela puede generar un proceso de responsabilidad colectiva por los logros comunes.

5.      La congruencia. La congruencia se favorece en medida en que se privilegien los procesos de conocimientos. Los procesos de investigación y descubrimiento, el desarrollo del juicio crítico independiente, y la metodología del diálogo, son indispensables para el logro de congruencia y consistencia.

Al participar en un proceso de mejora de la calidad, nos desarrollamos integralmente como personas y seremos capaces de formar personas íntegras.



COMENTARIO

El tema abordado en este capítulo me recordó al debate que hicimos en clase, cuando el punto de discusión fue ¿falla el sistema o el alumno?,  y  aquí se nos da una respuesta clara y concisa, el que falla es el sistema, no es el alumno, ni el maestro como generalmente se piensa. Hay que hacer hincapié que aunque falla el sistema y por eso no existe una verdadera calidad en la educación, los docentes tienen la gran responsabilidad de realizar acciones que arranquen desde raíz esas fallas, problemas u obstáculos que están impidiendo el progreso del quehacer educativo, pero  cabe resaltar  que los docentes deben emprender dichas acciones pero encabezadas por su director, pero para lograr verdaderos resultados es imprescindible el apoyo y colaboración de los padres de familia, alumnos y la sociedad.

Considero que es momento de dejar de buscar culpables y realizar acciones en busca de una mejor calidad educativa, la cual es necesaria para mejorar la situación de nuestro país, que comparada con otros países somos los únicos que en los últimos años no hemos tenido un verdadero progreso educativo.





REFERENCIA

Schmelkes, S. (1995).  La calidad conduce al mejoramiento continuo de las personas involucradas. Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp.77-88). México, D.F. Secretaría de Educación Pública.

CAPÍTULO VI. LA CALIDAD REQUIERE LIDERAZGO

Sylvia Schmelkes nos dice que  en el proceso de mejoramiento de la calidad, el director es fundamental. Para ello se requiere un nuevo tipo de liderazgo, basado en la experiencia y convicción personales. El director debe ser el más comprometido con el propósito de mejorar la calidad, para ello debe fungir como auténtico líder, capaz de motivar, facilitar y estimular dicho proceso.

El director tiene que conocer a fondo todos los procesos importantes de la escuela e involucrarse en ellos, debe ser motor principal de un proceso a través del cual la escuela logre mejores niveles de resultados y más acordes a las necesidades de los beneficiarios, pero para ello se requiere  de constancia.

En la filosofía de la calidad, la clave es que los directores entiendan que ellos son el problema. La calidad comienza con una idea, y un plan establecido por el director. El móvil fundamental del director es satisfacer cada vez mejor las necesidades de los beneficiarios de la escuela.

El líder del proceso de calidad debe ayudar a los docentes a trabajar de forma más inteligente, la meta es lograr que el maestro esté orgulloso de su trabajo. El líder es un compañero que aconseja y dirige a su gente y aprende de ellos y con ellos. Su objeto es mejorar el comportamiento humano, eliminando las causas de las fallas y problemas, ayudar a las personas que hagan mejor su trabajo.

Para planear hay que conocer nuestra escuela y entorno, las condiciones y necesidades de nuestros beneficiarios, y la forma en que estamos fallando.  Se debe tener la capacidad de  monitorear el proceso de solución y de evaluar los resultados, para ello se requiere de la investigación. El director tiene que ser capaz de idear y conducir dichos procesos de  investigación.

Participar en este proceso significa aprender a investigar, a interpretar información, a discernir las causas principales del problema, a medir, a monitorear, a evaluar, lo que requiere desarrollar la capacidad de crítica y autocrítica, y la creatividad. También implica aprender a vivir nuevos valores.

El director debe saber si se están cumpliendo los estándares de calidad. Si las  personas logran mejores resultados, el director debe otorgar un reconocimiento moral.

Mejorar la calidad es un proceso que exige formación continua, a partir de las exigencias de los objetivos hacia afuera y de las metas propuestas.

El director tiene dos responsabilidades: la del mantenimiento y la del mejoramiento. En la primera debe formular procedimientos, reglas y directivas claras. En  la del mejoramiento son los pasos necesarios para ir logrando estándares de comportamiento y niveles de logro cada vez más altos. Hay dos formas de lograrlo, mediante la innovación que es cambiar radicalmente alguna práctica, y la de mejoramiento continuo, consiste en un cambio poco a poco.

El director tiene dos funciones, la estimulante y de apoyo, y la de control. La primera consiste en propiciar mejores relaciones para que se produzcan buenos resultados, y está dirigida a los procesos. La de control hace énfasis en los resultados. La filosofía de calidad hace énfasis en la de estimulante y de apoyo, pero también se requiere de la segunda.



COMENTARIO

Este capítulo lo relaciono con la lectura de Peter Mortimore, en el cual nos habla como debe ser el liderazgo del director, éste es el principal responsable de guiar el proceso de mejoramiento en la calidad educativa, debe de tomar la iniciativa, pero también debe incorporar a todos los agentes involucrados en ella y que participen de manera colaborativa, debe supervisar que todos los miembros de la organización escolar estén cumpliendo correctamente con su trabajo, y buscar soluciones a los problemas que se presentan o que impiden el buen funcionamiento del proceso educativo.

Como podemos darnos cuenta el papel del director es de gran importancia y de gran complejidad, pero este trabajo se facilita con el apoyo del personal docente, de los mismos alumnos y padres de familia, que contribuyen a la obtención de resultados óptimos en pro de una mejor  calidad en la educación.
Cabe mencionar que muchas veces el director no desempeña el papel de líder, esto debido a su constante ausentismo y el  poco conocimiento acerca de lo que sucede en la escuela, e incluso los docentes o la secretaria sabe más que el director de lo que acontece dentro de la escuela. Debemos por lo tanto mejorar en este aspecto.





Schmelkes, S. (1995).  La calidad requiere liderazgo. Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 65-75). México, D.F. Secretaría de Educación Pública.

lunes, 21 de noviembre de 2011

CAPÍTULO V. LA CALIDAD DEPENDE DE TODOS LOS QUE PARTICIPAN EN EL PROCESO

En una escuela los resultados dependen de las personas y de las interrelaciones entre éstas, y todas las actividades están estrechamente vinculadas entre sí.

Entre los agentes, los más importantes son los que causan  la calidad, es decir el  equipo docente. El director y maestros tienen que compartir el propósito de mejorar la calidad, en este proceso se transforma la cultura de la organización.

Un cambio  cultural sólido debe de estar sustentado en valores claros, compartidos y practicados por todos en la escuela. Se trata de reunir a las personas en torno a objetivos comunes.

No basta con que todos participen, deben de hacerlo en equipo. El trabajo en equipo hace que se compense la debilidad de otra  persona y que  agudicen  su ingenio para resolver diversos problemas. En una escuela puede haber varios equipos, se deben establecer mecanismos que permitan la comunicación fluida y permanente entre los mismos. Los equipos deben de identificar el problema, conocer sus causas, diseñar soluciones, vigilar su puesta en práctica, evaluar, evitar que se vuelvan a presentar situaciones que conduzcan al proceso anterior.  En  la administración de control total de calidad, a dichos  equipos se les llaman “Círculos de Calidad”, el cual es un grupo que desempeña, voluntariamente actividades de mejoramiento y control de calidad.

Es un proceso orientado al desarrollo de estrategias tendientes a un mejoramiento  continuo, y que involucra a todas las personas que trabajan en la organización.

Un principio fundamental de la filosofía de la  calidad es que las personas se desarrollan, se  humanizan a sí mismas y al trabajo cuando participan activa y colectivamente en el mejoramiento de los procesos de trabajo. Cuando la organización se basa en el control de las personas que en ella trabajan para lograr eficiencia lo anterior no se logra, en ocasiones genera rivalidades, disminuyendo la calidad de vida en el trabajo.

El proceso de mejoramiento de la calidad es un compromiso del director de la escuela  y a través de su estímulo, también de todo el equipo docente, algunos objetivos que pueden plantearse son:

1.      La participación de los alumnos en el proceso de aprendizaje.

2.      El fortalecimiento de la lectura y la escritura.

3.      El mejoramiento del entorno físico.

4.      El problema del rezago escolar.

Los docentes son los agentes causantes de la calidad, pero la escuela debe convertirse en una comunidad educativa en la que participen activamente alumnos, padres de familia y miembros de la comunidad. Por ello es  recomendable incorporar estos miembros a los esfuerzos colectivos por una  mejora en la calidad educativa.



COMENTARIO

Este capítulo está estrechamente relacionado con la lectura de las “Características de las escuelas efectivas”, donde nos habla acerca de que la calidad educativa va de la mano con el liderazgo del director, el cual delega funciones al personal, esto se asocia con los Círculos de Calidad, y que todos compartan la misma visión y misión de la escuela, y  se unan esfuerzos para alcanzar los propósitos planteados, y además de que se  den a conocer a los alumnos para hacerlos partícipes de esa misma tarea, y con ello se facilitará el logro de dichos objetivos y metas a alcanzar;  la escuela debe ser  capaz  de involucrar a los padres de familia, y a la comunidad en el proceso educativo,  ya que se ha demostrado que esto ayuda a que los alumnos tengan un mejor desempeño en el aprendizaje.  Esto  también es mencionado en la lectura de Silvia Schmelkes. Algo que me llamó la atención  es  sobre el rezago escolar, este tema  lo hemos analizado en otro bloque  varios  autores que coinciden que  éste se debe de evitar, porque muchas veces nos enfocamos a crear soluciones correctivas, pero en verdad no existe una solución que acabe desde la raíz con dicho problema, y el mayor impacto que tiene este rezago se ve reflejado en la reprobación del alumno,  debido a que muchas veces el docente refuerza dicho rezago. Por tal motivo podemos deducir que para tener una buena calidad educativa debemos buscar soluciones que desaparezcan el problema, no que los controle, porque de esta manera no se logrará un verdadero cambio. La educación es tarea de todos y juntos podemos cambiarla.

CAPÍTULO IV. LA CALIDAD ESTÁ EN EL PROCESO

Un movimiento de calidad es un proceso que una vez iniciado, nunca termina. Siempre tenemos que estar insatisfechos con los niveles de calidad alcanzados, porque siempre será posible mejorarlos. Debe de existir un esfuerzo continuo de mejoramiento para mantener a la organización en el nivel que se encuentra.

La constancia es necesaria porque se trata de un proceso gradual y lento, cuyos resultados son visibles en el largo plazo y porque una vez alcanzados los estándares de calidad,  se deben buscar problemas que nos impiden alcanzar estándares superiores.  La falta de constancia en la calidad se le llama la “enfermedad paralizante”.  El liderazgo es central en todo proceso de mejoramiento de la calidad total, esta exigencia es doblemente para el director.

   La calidad es un proceso constante y permanente y está presente en todas las partes del proceso,    y    su  objetivo es mejorar los resultados de aprendizaje en todos los niños.

Una organización es un proceso porque está constituida por relaciones, las más importantes son: las relaciones con los beneficiarios y las relaciones entre quienes en ella trabajan. Es  necesario cambiar el sistema, lo que significa cambiar las relaciones. La filosofía de la calidad se fija en los procesos.

La calidad no se asegura con una inspección, ésta sólo podrá constatar que la calidad está mal y decir que tan mal está. Tenemos que mejorar el proceso para esperar resultados mejorados. Uno de los procesos más importantes es el  proceso del diseño. Otro de los procesos esenciales es el de la enseñanza, éste es un proceso de relaciones de maestro-alumno, alumno-alumno, y el alumno consigo mismo.

El tercer proceso central es el de la relación escuela-comunidad y maestro-padres de familia, si estas relaciones se fortalecen se pueden lograr una mayor participación de comunidad y padres de familia en el proceso educativo mismo, y no solamente en los aspectos materiales.

La filosofía de la calidad orientada en los procesos, requiere una transformación de las actitudes de las personas de quienes depende la calidad.

COMENTARIO

El contenido de este capítulo se puede relacionar con la lectura de esta misma autora, en el texto “Evaluación del aprendizaje y calidad de la educación básica”, donde nos habla acerca de las relaciones existentes dentro de la escuela, y cómo deben de ser éstas, también del papel que debe de desempeñar el director, el cual debe ser de liderazgo, y que debe existir un ambiente adecuado para propiciar el aprendizaje en todos los alumnos, lo cual  se puede conocer a través de las evaluaciones que realiza la escuela, para saber en qué puntos se está fallando y cuáles son los cambios que deben realizarse para una mejora en la calidad educativa. Como lo dice la autora la evaluación no garantiza la calidad, pero si nos permite saber en qué estamos mal, y con ello   realizar las acciones correctivas correspondientes antes de que sea demasiado tarde.  Esto  no sólo le compete al personal educativo de la escuela, sino a todos, como son  alumnos, padres de familia, a la comunidad y sociedad, que uniendo esfuerzos podremos cambiar la calidad de nuestra educación, aunque parezca difícil pero no es imposible. La unión hace la fuerza.



REFERENCIA

Schmelkes, S. (1995).  La calidad está en el proceso. Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 49-54). México, D.F. Secretaría de Educación Pública.


CAPÍTULO III. LA CALIDAD EN EL PLANTEL Y EN SU CONTEXTO

Cuando el enfoque dominante de la planeación educativa se lleva a cabo desde una estructura central, y desde ahí se proponen la solución de los problemas de la educación, donde regularmente  se cometen dos errores:

*     Se  supone que todas las escuelas son similares, cuando las escuelas de nuestros países son  heterogéneas; las escuelas en los medios rurales y urbano-marginales presentan algún nivel de realidad multigrado. Por  otro parte las escuelas se encuentran desigualmente dotadas de recursos, tanto físicos como didácticos.

*     Se supone que la demanda educativa está dada y que está dada de manera idéntica en todas las escuelas. Pero muchas escuelas operan en regiones en las que los padres requieren del trabajo de sus hijos,  las condiciones de la escuela en estos lugares tienden a ser más empobrecidas y deficientes en los que la demanda se encuentra ante situaciones de vida más difíciles.

Por tal motivo estas políticas deben ser diversificadas, adaptadas al contexto local, flexibles y deben de abrir espacios para una activa participación de los actores de la calidad educativa (maestros).  Las diferencias entre las escuelas  se producen  los aprendizajes de calidad se explican por la interacción entre los factores que tienen que ver con la calidad de aprendizajes, y los responsables de que se generen estas interacciones son: el director y los maestros, en sus relaciones con los alumnos y con la comunidad.

El primer reto de la búsqueda de calidad  desde el plantel y respecto al contexto especifico es el de lograr adaptar la escuela a las condiciones de vida  reales de las familias, a fin de hacerla cultural y económicamente accesible. El segundo reto es hacer del contexto un interlocutor más exigente de los derechos que le corresponden y  más comprometido.





COMENTARIO

Como podemos ver en este capítulo nos habla acerca de la gran diversidad de las escuelas, en las cuales las necesidades y expectativas son distintas dependiendo del contexto en que se encuentran, por lo tanto las políticas encaminadas a lograr la  calidad educativa no logran su objetivo ya que consideran a todas las escuelas idénticas. Como se menciona en una noticia sobre la RIEB, en la cual se plantea el objetivo   formar individuos competentes, capaces de satisfacer sus necesidades y contribuir al desarrollo de su sociedad, así mismo que los conocimientos que adquieran le sean útiles y le ayuden a mejorar su calidad de vida,  y sobre todo que sean aplicables a su vida cotidiana y  adquieran la capacidad de aplicarlos, pero muchas veces esto no se logra; esto también lo relaciono con lecturas del bloque anterior donde menciona que si el currículum formal  no ayuda a satisfacer las necesidades económicas, sociales y culturales del alumno, entonces éste  no tendrá un verdadero aprendizaje y terminará abandonando la escuela debido a que tendrá que satisfacer sus necesidades económicas mediante el trabajo, este hecho se presenta principalmente en las regiones de bajo progreso económico. Y por consiguiente no se estará cumpliendo con los propósitos de la educación.





REFERENCIA

Schmelkes, S. (1995).  La calidad del plantel y en su contexto. Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 43-47). México, D.F. Secretaría de Educación Pública.

CAPÍTULO II. LA CALIDAD PARTE DEL RECONOCIMIENTO DE QUE HAY PROBLEMAS

Todo impulso por mejorar la calidad educativa comienza por reconocer que existen problemas, pero también hay que decidir resolver el problema, y además se debe realizar un compromiso de todos con lo que se emprende. Este compromiso implica un cambio cultural, es decir fortalecer valores compartidos, de vivirlos día con día, y renovarlos grupalmente.

Uno de los enemigos principales de los movimientos de la calidad es la falta de constancia, esto se debe a que el proceso de mejoramiento de la calidad es permanente, lento y gradual. Para ello se requiere de liderazgo ejercido por el director y que los maestros aprendan a aceptarlo y enriquecerlo.

En este movimiento de calidad se trata de resolver los problemas atacando sus causas. Dicho movimiento  comienza con los problemas que están más cerca de nosotros.

Cada escuela es única, y es definida por quienes en ella trabajan, los alumnos, la comunidad en la que está inserta y las interacciones entre todos ellos. Sin embargo  hay algunos problemas que atentan con la calidad de los aprendizajes y que están presentes en muchas escuelas, estos tipos de problemas son los siguientes:

*     El problema de la no inscripción. Cuando la escuela no es capaz de  atraer a su demanda potencial.

*     El problema de la deserción. Problema grave en América Latina que significa ausencia de contacto con el proceso de enseñanza.

*     El problema de la reprobación. Es  consecuencia del rezago escolar progresivo que un alumno va experimentando a lo largo de todo el año escolar.

*      El problema del no aprendizaje.  La raíz de este problema se encuentran en muchos casos  en las características del contexto en el que trabajamos, y  de una enseñanza deficiente o inadecuada.

*     El problema de la equidad. El cometido de la escuela es lograr los objetivos con todos los alumnos, pero muchas veces se privilegia a los alumnos capaces  de atender y seguir el ritmo del maestro e ignorar a aquellos con dificultades para hacerlo.

*     El ambiente en el que ocurre el aprendizaje. Contar con un ambiente que propicie el aprendizaje.

*     La falta de disciplina. Esta indisciplina ocurre  cuando se presentan una de dos cosas o ambas: no hay reglamentos o éstos no se cumplen, y cuando no está ocurriendo un proceso de aprendizaje.

*     El tiempo real de enseñanza. El tiempo dedicado a la enseñanza es el espacio  destinado al aprendizaje, y si éste se encuentra reducido, también el aprendizaje se verá reducido.

*     Los recursos para la enseñanza. Muchas escuelas tienen recursos limitados, los cuales son esenciales para propiciar estrategias diferentes de aprendizaje, que agilicen el proceso, lo vuelvan atractivo y despierte la participación y creatividad.

*     Las relaciones con la comunidad. Interactuar de manera más cercana con la comunidad y padres de familia, propician que los alumnos aprendan más.

*     Las relaciones entre el personal de la escuela. El equipo de docentes, junto con el director, son el dinamo de un proyecto de calidad, y si no hay equipo, no hay movimiento hacia la calidad.

Es necesario contar con solidez de la información para resolver los problemas a fondo. La información que genera la escuela es para el uso de las autoridades del sistema educativo, donde se realizan estadísticas acerca del avance de los sistemas educativos nacionales. La escuela necesita generar para sí, información de carácter cualitativo, para saber cómo se encuentran los niveles de aprendizaje entre sus alumnos y cómo evolucionan.  Una vez identificado el problema y resuelto, se logran fijar estándares  de calidad mayores que los anteriores para el funcionamiento de la escuela, es importante que dichos estándares se mantengan, pero sobre todo que se eleven aún más.



COMENTARIO

Este capítulo lo relaciono con la lectura de “Características de las escuelas efectivas” de Peter Mortimore, donde nos habla del liderazgo del director, acerca de la administración del tiempo, el ambiente del aprendizaje, entre otras, ya que se mencionan que las escuelas efectivas son las que cuentan con dichas características, y en este capítulo muestra que la ausencia de dichas características representan problemas dentro de la escuela  impidiendo una mejor calidad educativa,  también se realizamos comentarios en clase sobre la presencia o ausencia  dichos elementos en las  Secundarias Técnicas que visitamos en nuestra segunda jornada de observación, donde pudimos constatar que son pocas las escuelas que cumplen  con dichos elementos, y que aún falta mucho que hacer para mejorar la calidad de la educación en nuestro país, y como se  menciona  en este capítulo el problema consiste en la falta de constancia en el  proceso de mejora  de  la calidad, ya que muchas veces queremos obtener resultados inmediatos,  e incluso  nos conformamos con alcanzar las metas planteadas en un principio y no tratamos de superar estos estándares, por tal motivo no se logra un verdadero avance y cambio en el proceso de  la calidad educativa.





REFERENCIA

Schmelkes, S. (1995).  La calidad parte del reconocimiento que hay problemas. Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 31-42). México, D.F. Secretaría de Educación Pública.